Carlos Tapia, creador de "Lo que callamos los Godinez", habla de lo que siempre se hace en la oficina pero que se oculta todo el tiempo:Javier Vargas, vicepresidente regional de Right Management para América Latina.Hector Uriel Rodriguez, consultor de "Dirige Hoy", exponer los cinco tipos de líderes que existen:<strong>1. Sobrecarga de trabajo</strong>Es muy tentador sacarle todo el provecho a los mejores elementos, pero presionar demasiado a los elementos positivos de un equipo los hace sentir castigados<strong>2. No reconocen las contribuciones de los demás</strong>Es muy fácil subestimar el poder de una “palmadita en la espalda”, especialmente cuando hay empleados buenos que acostumbran a dar buenos resultados<strong>3. No les importan sus empleados</strong>Más de la mitad de las personas que abandonan su empleo lo hacen porque tienen una pobre relación con su jefe<strong>4. No honran su palabra</strong>Cuando cumples con lo que prometes, creces a los ojos de tus empleados porque pruebas ser de confianza y honorable (dos cualidades imprescindibles para un jefe)<strong>5. Promueven a las personas incorrectas</strong>Los empleados que trabajan muy duro suelen querer colaborar con colegas que se esfuercen de la misma manera<strong>6. No dejan que las personas persigan sus sueños</strong>Los empleados talentosos suelen ser muy apasionados. Ofrecerles oportunidades para perseguir sus sueños mejora su productividad y la satisfacción con su trabajo.<strong>7. No saben desarrollar las habilidades de su gente</strong>Hay jefes que desconocen la operación diaria de sus empleados y que tratan de excusarse diciendo que confían en ellos y que sus trabajadores son autónomos.<strong>8. Fallan en impulsar la creatividad</strong>Los empleados más talentosos buscan mejorar todo lo que tocan. Si les quitas la habilidad de innovar porque solo te sientes cómodo con el<em>status quo</em>, harás que odien sus trabajos<strong>9. No desafían a las personas</strong>Los grandes jefes provocan a sus empleados para lograr cosas que antes parecían imposibles. En lugar de fijar metas mundanas, ponen objetivos que impulsan a la gente a salir de su zona de confort.